CALZADO INFANTIL, CALZADO NIÑOS
El calzado infantil debe dejar libre la articulación del tobillo, es decir posibilitar la flexibilidad del pie.
El tamaño del calzado infantil debe ser lo bastante ancho y largo para que permita el movimiento de los dedos y que éstos no lleguen a tocar por delante el final del calzado niños por dentro. Contornear el pie del niño en un cartón o papel y comprar luego un zapato en el que quepa bien esa silueta. Los materiales del calzado infantil deben ser lo más naturales posibles para que permitan la transpiración de los pies: piel, cuero, corcho, algodón (lona), etc. El modelo más adecuado es un calzado niños que se adapte bien al pie, es decir con cordones o velcro en el empeine. Las chanclas, zuecos o marquesitas no son recomendables, entre otras cosas porque la percepción de que el calzado infantil se sale a cada paso obliga a los dedos a un trabajo extra de “agarre” innecesario. A pesar de haber elegido un calzado niños, no se debe olvidar que los zapatos y zapatillas son sólo para unas horas del día. En casa, los pies deben estar todavía más libres: calcetín o similar sería suficiente para los más pequeños del hogar (solamente para mantener calientes los pies).
Pero centrémonos en el bipedismo y trasladémoslo a la vida contemporánea, dejando de lado los dos millones de años que nos separan de los primeros homo. Hoy en día, el bipedismo nos trae algunos problemas si no sabemos manejarlo bien, especialmente en nuestros pies y es por ello que es importantísimo en el crecimiento de nuestros hijos calzar un buen calzado infantil.
Es por eso que unos buenos zapatosson de importancia esencial para la salud de nuestros pies. Pensemos que nuestro cuerpoconcentra todo su peso en su parte superior, y las partes inferiores de nuestro organismo son muchísimo más livianas que las superiores. Todo el peso de nuestro cuerpo recae en nuestros pobrespies y si no los cuidamos con un buen calzado infantil seguro que no tendremos que afrontar serias complicaciones en el futuro.
El calzado niños debe tener suela gruesa, pero no demasiado. Si es muy gruesa, el pie puede verse afectado por la forma antinatural de pisar y si es muy fina será casi como tocar el piso directamente con los pies, y los huesos pagarán por ello. También, el calzado infantil no debe ser muy apretado ni muy holgado, el término medio.
Desde que los pequeños empiezan a caminar solos, el calzado infantil se convierte en un elemento importante que influye en su desarrollo físico.
Son bonitos, divertidos, de colores llamativos, llenos de flores o con dibujos de sus personajes preferidos... y, cuando el calzado infantil se convierte en su favorito, los niños no se los quieren quitar.
Lo ideal sería que pudieran deambular descalzos. Como eso es imposible, el calzado niños brinda la protección y seguridad necesaria y evitan que los pequeños se hagan daño. Descubre cómo deben ser y qué errores no debes cometer cuando compres un par de zapatos a tu hijo.
- Escoge el calzado infantil de piel y tela para favorecer la transpiración del pie del niño.
- Asegúrate de que la suela sea ligera, flexible y antideslizante. Así evitarás caídas innecesarias a tu hijo.
- El calzado infantil debe tener poco tacón para facilitar el juego de la articulación.
- La planta del calzado niños tiene que ser ancha y de forma redonda o cuadrada. No compres calzado infantil acabado en punta que puedan oprimir el empeine.
- Han de tener una sujeción bastante firme en el empeine con cordones, hebillas o velcro.
- Intenta que el calzado niños sea poco escotado para que cuando el pequeño esté jugando no se le salga con facilidad.
Errores frecuentes
- Ponerle botas para que le sujeten el tobillo. Si el calzado infantil no permite la libre movilidad del tobillo, está perjudicando su desarrollo. Las botitas deben utilizarse solo para proteger del frío y la humedad.
- Abusar de las deportivas. Conviene que los niños las usen con moderación porque la mayoría están fabricadas de plástico, lo que favorece la sudoración excesiva, que puede provocar irritaciones en los pies e incluso hongos. Es mejor elegir calzado infantil de piel o de lona, que son más transpirables o, al menos, evitar que las lleven mucho tiempo.
- Heredar. Es muy frecuente que los pequeños hereden calzado niños de sus hermanos mayores o de otros pequeños de la familia. Sin embargo, es una práctica poco recomendable, ya que los pies son siempre anatómicamente diferentes y cada niño tiene una forma distinta y particular de caminar. El calzado infantil usado siempre lleva la huella de su anterior dueño, puede estar deformado o viciado, y es probable que al caminar le roce o no le resulte cómodo. Por eso, salvo que estén completamente nuevos, es mejor no usarlos.
El calzado infantil debe ser cómodo y a medida, para ayudar al desarrollo del niño, para cada etapa de la infancia los especialistas recomiendan el calzado niños más adecuado.
Desde que el niño da sus primeros pasitos y comienza a andar, hay que vestir su pie con calzado infantil que le proteja sin incomodarle y que le permita andar a gusto sin forzarle el gesto.
Para cada etapa de la infancia, los especialistas recomiendan el calzado niños más adecuado.
“El calzado infantil que va bien a una persona es estrecho para otra”, afirmaba el psicólogo y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, para significar que “no hay receta de la vida que vaya bien para todos”.
El calzado infantil debe favorecer el adecuado desarrollo físico y motor de los niños, prevenir y mejorar la salud de sus pies y todo el organismo, y satisfacer sus necesidades funcionales, de comodidad y de sus distintas estructuras corporales.
Es lo que afirman la mayoría de los expertos pertenecientes a las distintas especialidades médicas implicadas en la salud del pie infantil, desde traumatólogos y pediatras, hasta podólogos y expertos en biomecánica.
Cuando el niño da sus primeros pasos, suele ponérsele botitas de piel gruesa, con refuerzos en la punta y el talón y suela dura, para sujetar bien el pie y fomentar la estabilidad en su primeros pasos.
Sin embargo, algunos expertos aconsejan un calzado infantil más sencillo que no apriete el tobillo, de piel suave, suela flexible y sin impedimentos a la movilidad del pie y el tobillo.
A menos que exista alguna patología, el calzado infantil no debe condicionar el crecimiento del pie infantil de ninguna manera.
Es frecuente encontrar pequeños que llevan calzado niños justo que, además de incomodarlos y entorpecerlos, ocasionan problemas podológicos como la uña encarnada y deformidades.
Según el traumatólogo pediátrico Antonio Díaz Martínez, “es importante mimar el pie del niño, desde que nace: si lleva un calzado infantil adecuado y camina bien, se evitarán pequeños traumatismos que pueden predisponerle a padecer problemas en la columna vertebral”.
A la hora de comprar calzado infantil para el niño, los padres deben tener en cuenta que la medida del pie aumenta cuando éste soporta el peso del cuerpo, por lo que conviene hacer caminar al pequeño al probarle el calzado niños, para comprobar que es cómodo y de su medida.
No elija un calzado infantil con costuras internas que pueden provocar roces en la piel tan delicada como es la de los niños.
El calzado infantil debe estar elaborado con materiales nobles y flexibles que favorezcan la transpiración. Es aconsejable que el calzado niños presente algún elemento de sujeción-regulación a nivel de la articulación tibio-tarsiana (cordones, hebillas, etc.) y la utilización de una lengüeta ó guardapolvos suave. |